Andalucía

Antes del partido con Alemania, los españoles estaban enojadísimos con Beckenbauer (importante violinista australiano) porque dijo que sería bueno que ganen Holanda y Alemania para que haya una final “europea” …

 En castigo, España eliminó a Alemania y todos, menos los catalanes, están muy contentos.

Y con razón, no sólo por el Mundial sino porque están triunfando en todo (tenis, motos, fórmula 1 y hasta en la NBA con Gasol).

Pero no sigamos con este tema de los catalanes y España, siempre más que embarazoso.

 Madrid flamante.

Hace casi diez años estuvimos en ella y la ciudad estaba en obras, por todas partes.

Incluso era incómodo caminar por ella (ciudades estas europeas hechas para caminarlas).

Pero ya se han acabado las obras y ahora luce preciosa, monumental, con la simpatía de siempre de sus gentes, sus terrazas con menús estupendos y nítida – limpiecita, como si fuera alemana.

Se siente un buen trabajo del municipio y, seguramente, el afán de no ser inferior a otras de España y Europa.

 En Córdoba estuvimos muy poco tiempo. Salimos con la inmensa pena de no visitar dos sitios muy especiales para nosotros: el Cristo de los Faroles (cuadro de nuestra infancia en la casa de nuestros cuasi primos García-Jaén –y putativos Fausto y Julio García-Jaén, también), la placa en homenaje a Don Antonio Jaén-Morente, cuasi abuelo nuestro, y el museo de Julio Romero de Torres …

Habrá que volver, aunque sea sólo a eso.

 Sevilla espléndida, a pesar de que la maravillosa plaza de España está restaurándose y no puede admirarse en toda su grandeza. Y Granada igual.

 Estamos terminando este tour, un poco agotador por cierto, en Valencia, otra que parece no quererse quedar atrás, con modernas e impresionantes construcciones.

 Es evidente que los gobiernos seccionales españoles funcionan bastante bien.

 En esta última ciudad, después de tomarnos la tradicional horchata de chufa y cenar junto a la catedral, nos pegamos una caminata de esas que merecen mi mejor reconocimiento a María Teresa y Manuelita, maravillosas compañeras.

 Ya llegamos a Barcelona, que de alguna manera es nuestra casa.

Nos recibió Malicha porque Montse, Jorge y Margarida están de viaje.

El 19 nos vamos a reunir todos los hermanos, casi 50 años después de haber venido a vivir aquí.

Bendito sea Dios.

 

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