Deng Xiaoping

Al presidente Hurtado le pidieron que cite a una de las personas más inteligentes que haya conocido.
Sin demorarse, contestó: Deng Xiaoping, el líder chino que cambió a su país.

Cuando visité ese país en 1984 -continuó diciendo el Dr. Hurtado- Deng Xiaoping me recibió con estas palabras: «Usted es presidente de un país rico, el mío -China- es pobre».

Deng Xiaoping es de esas personas de talante sencillo, incluso simple, que sin hacer muchas olas provocan enormes cambios.
De la China maoísta, más papista que el Papa o mejor dicho más comunista y radical que Marx y Lenin juntos, el país pasa a una economía agresiva de mercado, otra vez sin hacer muchas olas.
O al menos no todas las que semejante gigante pudo haber levantado.
Si el desenvolvimiento de la Perestroika fue espectacular por su rapidez e imperceptibilidad, el cambio de China lo es más.
Claro está que el sistema actual explota la estructura disciplinaria, de pocas demandas sociales, muchas horas de trabajo y de salarios bajos, del sistema comunista.
Pero igual cabe preguntarse: cómo lo hicieron?

Cómo logró que ese inmenso aparato burocrático se transforme en una estructura de producción, abriéndose al mercado de occidente, con gran puntería, entregando lo que el mundo necesitaba comprar?

Deng Xiaoping hizo una carrera paralela a la de Mao, participó en la Gran Marcha inclusive. Estudió en París y en Moscú. Pero en 1967, debido a su posición no continuista, fue alejado de los poderes del estado y enviado a trabajar de obrero en una fábrica.
La derrota del continuismo (que estaba liderado por la esposa de Mao) y el triunfo de los aperturistas, encabezados por Chu En-Lai, permite la rehabilitación política de Deng Xiaoping.

A la muerte de Chu, Deng asume el control del partido y, consecuentemente, del país; esto es en 1977. Desde entonces han pasado sólo 30 años y en menos tiempo el producto interno bruto de China será el más grande del mundo.

Había pensado en revisar a Confucio, Marco Polo y Mao, antes de viajar a China.
Hubiese sido un error no hacerlo con Deng Xiaoping.

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